jueves, 20 de septiembre de 2012
Epílogo
Y de nuevo la llegada de alumnos que estudiarán en la ciudad un año llenan el aeropuerto, las calles del centro, los bares por la noche. Cada rincón es una nueva América que añaden al mapa de sus territorios. Asterión embistiendo más allá del Carrer del Bisbe. Cada uno descubriendo un techo por las noches que ya lleva mucho acogiendo almas pasajeras sin saberlo. Eucalión lanzando piedras en el baño sucio de un bar mugriento. Viviendo cada uno su silencio eterno de las mañanas, los primeros días de clase. Sísifo saliendo del metro frente a Casa Batlló con una mochila en la espalda. Aprendiendo el juego de la comida y el dinero; esa distracción adulta que hasta entonces habíamos tenido vedada. Diana en la ducha, observada por Acteón desde el piso de enfrente. Todos en nuevos frentes, ampliando el ratio de sensaciones que uno puede llegar a experimentar. Mercurio ebrio enviando un mensaje de móvil a Baco: "Frent a la pedrera de fiestukiii, m gustaria q stuvieses aqi, 1 abrazo!!" ¿Saben donde se meten cuando han llegado? No, no lo saben. Los nuevos caminos serán con el tiempo los viejos caminos y la piedra no se moverá por otro lugar. Las mismas costumbres en diferentes espacios. Los estudiantes que llegan a Barcelona caminan por El Prat con el paso firme de la certeza como bandera; lo que han dejado atrás ya no importa. Ahora son Jasón cerca de encontrar el vellocino de oro.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)